La copaiba es un árbol conocido milenariamente por sus innumerables propiedades curativas. Su oleorresina es
usada tradicionalmente como cicatrizante de heridas y para tratar afecciones de la piel como las micosis, la
psoriasis y el eczema. Los estudios científicos han demostrado efectos antivirales, antibacterianos y antifúngicos
y antiinflamatorios, que justifican su uso tradicional.
Gracias a sus propiedades antisépticas y cicatrizantes, el jabón de sangre de grado es ideal para la higiene de
heridas de la piel y para tratar el acné.